La tendencia actual en los motores de combustión interna es extender los intervalos del cambio de aceite a los 6.000 kilómetros. Esta situación conduce a preocupar a los propietarios por el consumo de aceite entre los cambios, ya que existe el concepto infundado de que los motores no deben bajar ni una línea en el medidor.

Dentro del motor existe un movimiento ascendente y descendente de los pistones, que produce el efecto de bombeo de aceite. En la fase descendente, una fina película de aceite queda adherida a las paredes del cilindro, que a su vez será barrida hacia las cámaras de combustión en la carrera ascendente y posteriormente quemada; de igual manera, pequeñas cantidades del lubricante que aceitan las válvulas y sus guías serán empujadas hacia los múltiples de admisión y de escape. Por esto, se explica el por qué los motores consumen aceite; si no hubiera dicho consumo, el desgaste de guías, impulsadores, anillos y cilindros sería excesivo, debido al contacto directo de metal contra metal.

Fases del motor y el consumo
Tanto los anillos de compresión como los de aceite presentan una alta incidencia en el consumo de aceite. Cuando baja el pistón en la carrera de admisión, la presión por encima del primer anillo es menor que la presión por debajo y, por tanto, el aceite tiende a ser empujado alrededor y atrás del anillo; pero si tanto anillos como cilindro están desgastados, la cantidad de aceite que se empuja será considerablemente mayor. En la carrera de compresión y explosión, la presión dentro del cilindro actúa sobre la parte superior del anillo de compresión y lo empuja contra el fondo de la ranura que lo aloja y contra la pared del cilindro.

Como resultado de estos dos efectos se incrementa la hermeticidad, pero si el cilindro o el anillo presentan desgastes, se incrementan las fugas de compresión y, en consecuencia, el motor pierde potencia.

En la carrera de escape, el anillo de compresión rasca los residuos de carbón de las paredes del cilindro, los cuales son expulsados junto con los gases a través de la válvula de escape.

Anilloicación
El propósito de estos anillos es rascar una capa extra de lubricante a lo largo de las paredes del cilindro, tanto en la carrera ascendente como en la descendente.

Cuando el pistón sube el aceite fluye de la parte superior del anillo hacia el cárter, a través de los agujeros de las ranuras del pistón; cuando el pistón baja, el aceite se fuerza contra la parte inferior del anillo y sale luego a través de los agujeros de las ranuras del pistón. Cuando los agujeros de drenaje de aceite del pistón se obstruyen, el consumo de aceite se incrementa dramáticamente.

Además, los anillos de los motores modernos tienen un período de asentamiento mucho más largo, en comparación con las máquinas antiguas. Esta es la razón por la cual un motor nuevo puede consumir más aceite en los primeros 10.000 kilómetros.

Un vehículo que funcione en tráfico urbano con recorridos cortos puede acumular altos kilometrajes sin que se presenten consumos de aceite aparentes. Este fenómeno se explica por la difusión de la gasolina en el aceite.

En recorridos de carretera a alta velocidad es normal que baje el nivel, ya que el combustible que se encontraba diluido en el lubricante se evapora por las altas temperaturas del motor, sin dar la posibilidad de que la difusión de combustible compense el aceite consumido, tal como sucede en los trayectos urbanos.

En conclusión, todo motor debe consumir aceite para que funcione correctamente y se puede considerar como normal un consumo de un cuarto de galón cada 2.000 o 3.000 kilómetros de recorrido, sin indicar, de ninguna manera, que por tal motivo el motor esté defectuoso.

Publicado en ElTiempo.com